Internet pierde porno y gana redes sociales destinadas al ocio
Un reciente estudio de Economist.com afirma que el numero de usuarios que visita sitios especializados en contenido para adultos desciende al mismo ritmo que aumentan las visitas a redes sociales.
El sector de la pornografía en Internet es muy difícil de medir, hay muchísimas webs y redes de contenido para adultos a los largo y ancho de Internet, en el año 2002 esta industria solo en E.E.U.U. fue valorada en un 1 billón de dolares.
Según el informe el 13% de los sitios web visitados en América el pasado año eran de contenido para adultos, lo que los sitúa aún por encima de las redes sociales y los buscadores.
Sin embargo, en los últimos años la tendencia es a la baja en este número de visitas. La principales razones pueden ser el cansancio de los visitantes sobre un tema en el que ya está todo visto y el interés por otros servicios de Internet más novedosos e impactantes.
Internet se está convirtiendo cada vez más en un territorio destinado al ocio, un lugar donde seguir en contacto con tus amigos a la vez que conoces gente nueva, un lugar donde disfrutar de la experiencia multimedia a tu propio ritmo y con tus propios horarios.
Las redes sociales están actualmente de moda, sitios como MySpace, Bebo o Facebox tienen un éxito terrible en algunos países como Estados Unidos o España sin irnos más lejos. Por ejemplo, MySpace cuenta con 230.000 nuevos usuarios al día y en total con unos 110 millones en la actualidad.
La industria del entretenimiento adulto está teniendo que meterse en esta realidad de Internet a marchas forzadas, si bien gozaban de éxito en los noventa actualmente y gracias a las redes p2p su modelo de negocio ha perdido parte de sus beneficios. Lo que les lleva a buscar nuevas formas de ganar dinero y que a su vez estén de moda para ganarse muchos adeptos.
Un nuevo campo para explotar son los mundo virtuales, mundos como Second Life en los que los contenidos para adultos tiene cada vez más y más presencia, convirtiéndose en un más que jugoso pastel que todos desean morder.
(fuente: economist.com)

